Hoy en día, la hamburguesa sigue siendo uno de los alimentos más populares y reconocidos internacionalmente. Se ha convertido en un símbolo de la comida rápida y se disfruta en numerosos establecimientos, desde pequeñas hamburgueserías hasta restaurantes gourmets.
La formulación de nuestra “AMERICAN BURGER” consiste en alcanzar la máxima versatilidad que se puede conseguir con una hamburguesa. Admitiendo infinitas combinaciones, pero siempre respetando un producto sano, equilibrado, jugoso y con un excelente sabor.
Las últimas tendencias nos han llevado a la gourmetización de la hamburguesa, vistiéndola con productos y delicatessen dignos de la alta cocina para hacerlas destacar en una especie de competición culinaria de la que se ha gozado a lo largo de los años.
¿Cómo preparar una hamburguesa perfecta?
Debemos de empezar con un buen pan. Un pan jugoso, suave y esponjoso. Un pan que “envuelva” bien todos los ingredientes que vamos a añadir.
Elegir una buena carne sin muchos ingredientes para que respete el sabor de la carne.
¿Cómo cocinar una hamburguesa?
La clave es cocinar la carne vuelta y vuelta con muy poco aceite, si la haces en la plancha o sin nada si es a la parrilla, para que quede jugosa y rosada por dentro, y se caramelice por fuera.
Los clásicos ingredientes para añadir a la hamburguesa y el pan siguen siendo lechuga, tomate y cebolla, además de queso, bacon y pepinillo.
La guarnición por excelencia sigue siendo la patata. "Las patatas fritas siempre son el match perfecto para cualquier hamburguesa"